Tu personaje y tu poder
Tu personaje tiene cinco características. Nacen de lo que hay en tu bolsa: cuanto mejores vehículos y cartas lleves, más altas serán. Además de eso puedes subir cada característica gastando mineral. Las características influyen de verdad en la guerra, en las ganancias y en los tiempos de espera.
Tus cinco características
En tu página de perfil ves cinco números:
- Ataque — con cuánta fuerza golpeas en la guerra.
- Defensa — con cuánta firmeza resistes en la guerra.
- Finanzas — relacionada con cuánto dinero ganas.
- Política — con qué frecuencia y cuánto puedes enviar a una guerra.
- Educación — relacionada con aprender e investigar.
No son adornos. Si subes Política, por ejemplo, esperarás menos entre envíos en la guerra y enviarás más vehículos de una vez. Finanzas toca tus ganancias. Ataque y Defensa cambian directamente el resultado de un sitio.
De dónde vienen las características
Este es el punto que más se malinterpreta, así que lo decimos claro: tus características no vienen de repartir puntos en algún sitio. Vienen de tu bolsa.
- Ataque y Defensa se suman de los vehículos militares que posees: tanques, aviones, barcos, submarinos. Cuantos más y mejores vehículos lleves, más suben esas dos. Si vendes un vehículo, tu característica baja.
- Finanzas, Política y Educación se suman de las cartas que posees. Son objetos no militares que otorgan características.
Es decir, «hacerse más fuerte» significa en realidad «coleccionar buenos objetos». Un jugador que no tiene ninguna carta tiene Finanzas en cero — no está roto, simplemente está vacío.
Subir una característica
Sobre la base puedes añadir un multiplicador. Junto a cada característica hay un botón de mejora; cada vez que lo pulsas crece el multiplicador y aparece un signo dorado de multiplicador encima de la ficha.
Lo que debes saber:
- La mejora se paga en mineral, no en oro. El mineral sale de la mina.
- Cada nivel cuesta más que el anterior. No se quedará barato para siempre.
- Una mejora es permanente. Una vez comprada, no se va.
- Si eres VIP, la factura de mineral llega algo más baja.
Esa es la respuesta a por qué importa la mina: el mineral no es solo mercancía para vender, es la materia prima de tu poder permanente.
La puntuación de poder
Tu perfil también muestra una puntuación de poder. Es un único número que producen juntos Ataque y Defensa — la respuesta corta a «cuánto vale este jugador en una guerra».
Los partidos también tienen puntuación de poder, calculada a partir de la de sus miembros. La lista de partidos se ordena por ella. Así que cuanto más fuerte te haces, más sube tu partido en la lista.
El mismo cálculo alimenta la tabla de Poder en las clasificaciones.
Tu nombre y tu imagen
Puedes elegir un nombre visible distinto del usuario con el que entras. Los demás jugadores te ven con ese nombre: en el chat, en el mercado, en las listas de partidos.
- La primera elección de nombre es gratis.
- Los cambios siguientes se pagan con diamantes. Más baratos si eres VIP.
- No puedes tomar el nombre visible ni el usuario de otra persona. La suplantación está cerrada.
- Elegir un avatar entre los retratos disponibles es siempre gratis, por muchas veces que lo cambies.
Si no eliges un nombre no se rompe nada; se muestran tu usuario y su inicial.
Consejos
- Piensa dos veces antes de vender un vehículo. El vehículo que vendes se lleva tus características con él. Si tienes que vender, vende los peldaños por debajo del que ya has mejorado.
- Política es la característica del combatiente; Finanzas, la del comerciante. Elige tu prioridad según cómo juegas; intentar subirlas todas a la vez dispersa tu mineral.
- Colecciona cartas. Finanzas, Política y Educación vienen de las cartas, y como la mayoría de los jugadores no se da cuenta, esas tres se quedan vacías.
- Guarda tu mineral para las mejoras. Vender en el mercado paga rápido, pero el poder permanente viene de mejorar.